- Te quemarás si la tocas – dijo.
La bombilla, encendida desde ya hace una hora estaba allí,
brillante e intrigante como siempre.. Acompañando a aquel hombre en sus
escrituras.. Yo observaba.. Siempre y cuando me permitiese acercarme a aquel
espacio sagrado para él, donde guardaba tanto conocimiento como el mundo pudo
escribir.
Hice más de una vez el esbozo de intención de tocar aquella
bombilla que veía casi todas las noches.. Me llamaba.. Me intrigaba.. A lo que
el repitió: si la tocas te quemarás.
Al acercarme era algo caliente pero siempre pensé que exageraba,
y esperé el momento del breve descuido para hacerlo.. para tocar la luz que
borraba la penumbra en aquella biblioteca.
Y de pronto, sucedió. Lleve mi mano hacia la bombilla y justo
antes de satisfacer mi curiosidad me inundó una sensación terrible de
malestar.. Al instante lloraba.. Mi abuelo me lo había advertido y yo no quise
escucharlo.. Me quemé..
Desde entonces aprendí que la bombilla encendida no debía ser
tocada y que en efecto, el cabello blanco tenía algo que ver con tanto
conocimiento. Me pregunté si él alguna vez la tocó cuando tenía 6 años así como
yo lo hice.. O si lo leyó en alguno de esos libros que llenaban las paredes.
La bombilla ya encendida desde hace unas horas me llamaba.. Yo
simplemente observaba.. Quizás que en otra ocasión no me quemaría? Me intrigaba
el volver a intentarlo…
Escrito el 01-07-12.
Always in my memories grandpa. Happy B-day
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